Un experimento realizado en el metro de Milán descubrió que un simple evento inesperado —como la aparición de alguien disfrazado de Batman— puede aumentar notablemente la disposición de las personas a ayudar a un desconocido. En el estudio participaron 138 pasajeros, observando si cedían su asiento a una mujer embarazada (interpretada por una investigadora).