cuánta sorpresa tiene la caja de lo que se regala, de lo que se comparte, la caja que no es –como la cuna y el nicho – caja de uno sino caja y cajas de muchos, en tiempos de rebusque y de resistir en grupos en colectivos cotidianos abriendo cajas conviertiendolas en espacios, en libros, en arte, en alimentos en barrios enteros cartonenado la belleza y las dignidades