En 1967, una tranquila oficina de abogados en Rosenheim, Alemania, se convirtió en el escenario de uno de los poltergeist más documentados de la historia.
Teléfonos que sonaban sin conexión, lámparas que explotaban, archivadores que se movían solos y cuadros que caían ante testigos oficiales.
Policías, jueces y hasta científicos del Instituto Max Planck presenciaron lo imposible.
¿Fraude? ¿Energía psíquica descontrolada? ¿O la manifestación de algo que aún no comprendemos?
Acompáñanos a descubrir esta aterradora historia.