Dicen que hablar solo es de locos. Aunque si tienes auriculares puestos y te responde alguien, ya no pareces tan peligroso. Solo… moderno. En los tiempos que corren, tener un asistente virtual es como tener un amigo. Solo que no se duerme en las conversaciones. Ni te contradice. Ni desaparece sin avisar. Ni te sentencia con un “ya te lo dije”.
Hoy, en Miedos Cotidianos, una historia sobre lo fácil que es reemplazar a alguien que te entiende, por algo que simplemente te contesta. Esto es… "Escúchame".