El martes el Instituto nacional de Estadística publicaba la encuesta de población activa del segundo trimestre de este año, en el que, en nuestra ciudad, el número de personas ocupadas asciende a 28.800 y la de parados son 7.300, descendiendo en casi 2.000 personas en relación con la encuesta del primer trimestre.
En plena pandemia, el INE nos quiere convencer que disminuye el número de parados y el empleo se mantiene por encima de los datos del año pasado. Los números que facilita la Seguridad Social eleva a 21.710 los afiliados y el SEPE señala que las personas que se encuentran en sus listas son 12.142. De un plumazo aparecen 7.000 ocupados más y casi cinco mil desempleados menos. Unos datos que, más que contradictorios, son perjudiciales para nuestros intereses.