Entre las conclusiones a las que llegaban los ejecutivos locales de Ceuta y Melilla en esas jornadas sobre hacia dónde quieren llevar el futuro de ambas ciudades se encontraba la de acceder a la condición de región ultraperiférica o la de un estatus especial dentro de la Unión Europea sin llegar a esa cualificación, pues se necesitaría cambiar su reglamento.