Listen

Description

Hace tiempos que no te veo,
después de tantos años ahora me atrevo a salir,
deambulando los mismos lugares que solíamos andar,
caminaré por esas calles desiertas;
sentiré mis manos vacías,
o quizás tu mano en la mía,
mientras la brisa del ocaso agita mi cabello,
rozando mi rostro y mi piel con tu esencia
así te recordaré.

Te fuiste tan lejos donde aún no puedo alcanzarte,
más allá de las estrellas de un cielo infinito,
sin embargo eso no me impide a caminar por la misma villa,
el mismo puerto,
donde nuestro amor se quedó truncado en el recuerdo lleno de promesas,
con la esperanza de encontrarnos,
pero en espíritu para poder palparte,
y sentirme renacer de nuevo.

Me siento al lado de una fuente luminosa y cierro mis ojos,
imagino tu rostro,
tus besos y caricias que me hacen añorar ese pasado
que ya no puede ser,
pero se hacen tan presentes en mi mente,
en mi corazón que te siente en este instante,
que aun no te has ido de mi lado,
sigo caminando y me siento frente a la puerta de una iglesia para hablarte.

Veo hacia el cielo nublado,
ya está oscureciendo
pero hay una luna llena que ilumina mi sendero,
siento tu presencia acompañándome en este muelle vacío,
te converso, te imagino y comienzo a reflexionar,
lo que aún me queda de vida,
pero al mismo tiempo sé que la vida es incierta
como un abrir y cerrar de ojos,
como un soplo.
La creación nos dice que la vida es un auténtico milagro,
como tu lo fuiste para mi, y ya no estás.

Amor de mi alma,
quiero decirte que tu estás en cada amanecer,
en cada atardecer,
siempre vas a estar presente,
hasta en mi último suspiro vida mía,
y así de nuevo nuestras almas volverán a encontrarse.

Autora: Rosy Posy,
Honduras. Julio/2/2020
Derechos Reservados del Autor.