Siria de nacimiento, mexicana de corazón, filósofa, politóloga y pensadora por convicción, Ikram Antaki Akel fue una mente prodigiosa que no podía estarse quieta con sólo un campo del conocimiento; por eso estudió tres carreras en Francia, analizó los conflictos de Medio Oriente, criticó el pensamiento y la política mexicanos, compuso poemas y mucho más. Una voz que hace mucha falta en el México de hoy, y cuya breve semblanza te traigo hoy en La Cápsula Iletrada.