Y si se logra valorar ese contenido, se encuentran muchos elementos del complicado documento con los que la mayoría de los colombianos no estamos de acuerdo, como la impunidad; la vinculación de lo acordado como parte del bloque de constitucionalidad; la asignación de curules sin elección popular; la posibilidad de que el narcotráfico sea delito conexo con el delito político. En fin, tantos puntos discutibles que -diría el Gobierno- fueron aprobados por el pueblo si se obtiene para el SÍ una votación que supere el 13% del censo electoral.
Entonces, el ciudadano al que no convencen las 297 páginas, si las ha leído, o el que prefiere no entrar en ellas por no conocerlas y desconfía, votarán por el NO.