A CABALLO EN LA ESPUMA
I
Cielos despojando nubes,
azul eterno en todas sus auroras,
abrazos tenazas, dolores entre brumas,
miradas a lo eterno añorando la arena.
Cubiertas las palabras, silencios alongados,
miradas ya perdidas, deseos esclavizados.
Una mano en el hombro,
tendida la nostalgia en el fondo de todo,
la sombra de abedul, el recuerdo, la lluvia
cuando caen las hojas en la duda del alma.
Conoceré por siempre las veces que te ame,
las que tú no me amaste,
acaricié la magua del tiempo ya pasado
nunca dormido en ti, sentado en tu portal.
Besando el aire tenue que rodea la tarde,
versándote unos versos,
pastoreando verdes los campos de trigales
esperando dorarse al calor de tu enjambre
el recuerdo del rostro que fue mi superficie
del rostro que te tuve a distancia de un beso.
Siento tan dentro mío bocanadas de aliento
que queman desgranando uno a uno recuerdos,
viendo el atardecer sentado en el hastío,
los codos apoyados, la mirada perdida,
el corazón huyendo, aleteando huidas
gritando en los silencios,
la distancia es eterna, tus muslos son un sueño
que escapan a mis dedos,
deseos inalcanzables, muy lejos nuestro lecho.
Horizonte perdido, la mano que te intenta,
desaire, desamor, gesto inerte, afrenta.
Chema Muñoz©