Prefiero a las mujeres como el mar,
con olas en su pelo de mar,
de caracolas, como el mar las prefiero.
Con zonas abisales,
reservadas a ánforas repletas de tesoros.
deseo a las mujeres como la arena al mar,
que arañen en mi orilla cada parte de mí
y guarden los corales de amor
que ellas necesiten.
Necesito a la mujer como necesito al mar,
donde esconden las prisas para amarme,
mar donde duelen los vientos y las olas
que forman con un beso el nombre que me dan
cuando aman mi piel,
y comparan mis ojos con volcanes ardiendo.
me gustan las mujeres
de nombres abrasivos
como amor, sexo, olvido,
y se me van los gustos en alas golondrinas,
y me dejo hervir entre pétalos muslos
que extorsionan mi amor
al gusto de sus bocas.
Me gustan las mujeres con mirada de anfibio,
que me lleven y traigan del amor al hastío,
del hastío a los cielos,
de los cielos al mar,
de la mar a la tierra,
respiren mi amor a los rayos del sol
y me filtren la boca en las profundidades
donde la mar es dueña de la luz ,
donde mar y mujer,
se mueven a la luna,
y destapan desnudos
a la voz de los vientos.