VENTANAS, TARDES.
De detrás de los cristales
por la luvia que de fuera se estalla frente a mi frente
mi mano va retirando, inocente
las imaginarias gotas que no dejan ver la calle.
La calle donde pasea con el sol algunas veces,
otras resbalan sus pies, casi está siempre a caerse
la niña que de mis ojos no consigue desprenderse
ni su imagen, ni el deseo, ni el recuerdo
de verla al pasar con la lluvia o con el sol
verla pasar a la tarde.
Verla me llena de gozo, el no verla me entristece
porque pierdo la ocasión de sentir al corazón
morirse al no verla cada tarde.
Se van pasando los días, las estaciones del año
se va quedando ese daño de la ausencia
sin que sepa ella de mí detrás desde mi ventana,
quizá será mi deseo que me busque con el sol
que me espere con la lluvia durmiéndose cada gota
al acariciar la calle.
Son las ventanas culpables o es la lluvia o es el sol
O son solo corazones soñándose primaveras,
esperándose un otoño a que llegue la ocasión.
algunas tardes al sol en la calle cuando pase,
y al sol en ese paseo mi corazón ya sin lluvia
de luz a su corazón.
Chema Muñoz©