VOLVAMOS A LAS CUEVAS
Soy un poco el brazo de justicia
Que atesora sin serlo la verdad
Contra todos los que llevan en si
la tristeza del alma y aún se vanaglorian
del ruido que hacen.
Soy un poco… aquel que se muestra en sonrisas
Que se bebe la brisa mientras otros la guardan,
Soy aquel que se guarda el temor de los hombres,
Temor a oscuridad que tima las palabras,
miedo de los esclavos del dolor de los otros,
risa que nos estalla, la intuición del infierno,
El camino al averno, el que trae el espejo
Que sirve de reflejo del final del finales.
No quiero recluirme bajo el miedo por todo,
Quedarme a ras del mar donde suenan las olas
Olvidar de un plumazo la existencia de todo
Pues todo está en un grito luchando en los desiertos.
Vacíos son los ojos que no desean mirar,
Se nos mueren las lágrimas, huyen al horizonte
Se pudren los recuerdos, se anulan los futuros.
No quiero recluirme debajo de las piedras,
las piedras que cubrían se han vuelto transparentes
no quisiera volar como un ave de presa
¿volar?, volar no es eso,
volar es irse a amar allende de las nubes,
no es respirar angustias
es volar alimento que traspasa fronteras,
que permite alcanzar ilusiones, quimeras.
Intuyo en las montañas un sabor a podrido
No habitan caracoles al borde de las hojas
No se escuchan los trinos ni aleteos de las hadas
Nadie socorre a nadie, corremos para huir
No para dar la mano, el mundo está naciendo
Olvidando grandezas, recordando el horror
Que tuvo que olvidar.
Quizá fuera mejor luchar por uno mismo
Y volver a las cuevas
De donde creo que nunca debimos nunca huir.
Chema Muñoz©