YA LEJOS Y EN SUEÑOS
Ando de puntillas desde hace tiempo
por no despertar recuerdos de lluvia,
aquellos donde era el gris en todo el silencio,
cuando se enterraban temores, sonrisas
por no desvelar verdades, memorias,
por no compartir ni sombras ni angustias.
Eran esos tiempos cuando se te forma la piel
de serpiente, cuando entre la gente
Jugabas a estar perdido de todos, huyendo los ojos,
esquivando a ratos miradas-verdad.
Se sentían entonces años venideros,
Collares de cuentas como los rosarios
rodeando gargantas, seco el paladar
como si tragaras espigas del campo,
sentado a la tarde, esperando algo
sin saber si sol, cristales, alas de paloma,
o solo una mirada dulce mazapán.
Eran esos tiempos de volar en sueños,
sueños de colores, probando comer pétalos de rosa,
o esas flores blancas que nacían en racimos
muy cerca de casa, sabor inocencia
al que bautizaban los niños del barrio
quesillos y pan.
Tiempos de gusanos, que comían morera
y te regalaban unas mariposas aterciopeladas
blancas como nieve, que ponían mil huevos
en cajas de cartón.
Pero ya no llueve a gusto de todos
y el tiempo se pasa rápido y las nieves te tiñen
casi sin quererlo el trozo de niño que queda en tu pelo.
Ando de puntillas desde hace ya tiempo
y me rio a veces recordando el tiempo
cuando amanecía entre los bostezos
y voces ya amigas vendían sus cosas
y yo las oía de lejos y en sueños.
Chema Muñoz. ©