¿Sabías que el día no es solo una medida astronómica, sino un concierto divino? Dios estableció leyes para el cielo y la tierra, definiendo la luz y las tinieblas como un ciclo perfecto para la vida.
Un día literal se compone de tarde y mañana. Como leemos en Génesis capítulo 1, versículo 5:
Y llamó Dios á la luz Día, y á las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día. Dios es el dueño del tiempo, y el Señor Jesús nos recordó que el día tiene doce horas de luz para caminar sin tropezar.
En la Biblia, "día" puede ser literal, profético o un periodo de gracia. Mientras nosotros contamos horas, para Dios mil años son como el día de ayer. Pero hay un día especial apartado desde la creación: el Sábado, hecho por causa del hombre para su reposo y encuentro con el Creador.
Hoy es el "día de salud". No endurezcas tu corazón si oyes Su voz. Redime el tiempo y busca al Señor mientras puede ser hallado, pues Él ha prefijado nuestros tiempos para que le encontremos.