Los colaboradores de Más Vale Cine Que Nunca consiguen salir de la caja en la que grabaron el programa de Rodrigo Cortés.
Sin embargo, están más perdidos que antes: en la playa de Dunkerque, sin saber si están soñando o han viajado al pasado y sin recordar cómo han llegado allí.
Parece que una visita inesperada puede facilitarles el truco final para salir de allí y decidir de qué hablar en el cuarto programa.
¡Son los locutores de cine que ni necesitamos ni mucho menos merecemos!