Si alguien, amigo, no actuó como esperabas…
y te hirió al contestar…
mira sólo la luz que hay en sus ojos…
¡y déjalo pasar…!
Si te cerraron las puertas en la cara
cuando fuiste a golpear…
piensa que era la puerta equivocada…
¡y déjalo pasar…!
¡Todos estamos aprendiendo juntos
el oficio de amar…!
Por eso, compréndelo al que te agravia…
¡y déjalo pasar…!
Y transmuta las ondas negativas
que te lleguen a enviar;
conviértelas en vuelo de palomas…
¡y déjalo pasar…!
Porque siempre el que agrede es el que sufre
su olvido del Hogar,
envuélvelo en un manto de ternura…
¡y déjalo pasar…!
Y si en ti mismo un pensamiento oscuro
te quiere amedrentar…
transfigúralo con tu luz radiante…
¡y déjalo pasar…!
Cada vez que te salgan mal las cosas,
trata de recordar:
“la vida es breve para ser pequeña…”
¡y déjalo pasar…!
Y en el final del ciclo, cuando tu alma
evalúe tu andar…
al mirar tus errores…también ella…
¡lo dejará pasar…!
Jorge Oyhanarte