Cuando sientas que el camino se hace cuesta arriba…
No lo dejes.
Cuando pienses las cosas van mal…
No abandones.
Cuando creas que no consigues resultados, y que aumentan los problemas…
No te rindas.
Cuando quieras sonreír y sólo puedas llorar…
No te hundas.
Cuando pienses que la suerte te es adversa, y no encuentres fuerzas para seguir…
No renuncies.
Cuando no encuentres compañeros en tu camino…
No desesperes.
Hay manos que sostienen las tuyas!
Cree y siente cada tu minuto de tu vida,
deja que tu alma “vuele libre” por los jardines de la confianza,
hay algo superior que llega donde nuestra visión no puede alcanzar,
Pero que nuestro corazón puede sentir.
Tu alma desea ser libre para darte fuerza y estimulo!
Cierra los ojos unos minutos y deja volar tus pensamientos por sitios de amor.
Tal vez creas que no podemos cambiar el mundo, ni eliminar el dolor que hay en él, ni resolver todos los problemas, pero podemos elegir mirar… con los ojos del amor todo lo que nos rodea.
Si pensamos que todo es pasajero, miraremos con cariño lo negativo que te encamina a la elevación y perfección, y luego observaremos con felicidad el cambio del mal en bien, de tristezas en alegrías.
Lo que hoy nos hace sonreír…
Son las cosas que nos hicieron llorar, ayer…
Nuestras faltas de hoy son las alegrías de mañana.
Las personas se van, los amores se marchan con el tiempo,
los problemas se solucionan,
hasta el mismo sol se va cada noche… para renacer al día siguiente…
No te quedes a mitad del camino… sigue adelante sin rendirte.
Inténtalo! porque allá al final… algo grande te espera!
Autor desconocido