Listen

Description

Emitir juicios es completamente contrario a amar. Enjuiciar genera separación y nos distanciamos, no solamente entre nosotros sino también de Dios y de los seres angelicales. ¡Qué fácil es ver la paja en el ojo ajeno, pero cómo cuesta encontrar la viga en el propio!

Todos somos semillas genuinamente divinas con cualidades, dones y peros. Considero que no hay quien aun esté sobre este plano y no necesite corregir algún aspecto de su existencia. De manera que honrar la parte divina en cada ser humano, nos ayuda a aceptar y no descalificar a cada hermano con quien nos relacionamos.

Puede que sea cierto que existen ambientes más tentadores y propicios para el chismorreo que otros, pero hacerlo, da pauta a que luego seamos nosotros mismos el blanco del juicio de los demás. Recuerda que lo que sale de nuestra boca, siempre regresa multiplicado; así que, detén el impulso reactivo de juzgar y procura que tus palabras sean justas.
(...) (...)
Con verdadero arrepentimiento, pide a tu Dios, o como le quieras llamar y a tus ángeles que te ayuden a suavizar y hasta revocar, los juicios que has lanzado contra otras personas, aunque tu ego encuentre razones válidas, para que te oriente y te apoyen en este propósito de ser más compasivo.

Qué bien se siente poder contar con un amigo al que le puedas confiar tus cosas, sabiendo que te va a escuchar sin juzgarte. Qué bonito sería que pudiéramos ser como un ángel para otra persona. Que viéramos no solo desde nuestra percepción, sino también desde una optima más amplia y más amorosa. Recuerda, lo que hacemos a los demás, nos lo hacemos a nosotros mismos. Transformemos nuestros juicios en compasión, aceptación y piedad. Es por nuestro propio bien.

Bendiciones de amor y luz.

Martha Muñoz Losada.
Terapeuta en Sanación y Canalización con Arcángeles – Profesional en Reiki Unitario.