Pablo supo diferenciar el haber salido de un sistema organizado y formal para entrar a la organización espiritual que Cristo estaba formando.
En su vida no perdió el tiempo en disputas tales sino que se dedico a la obra misionera y con su testimonio otros seguirían sus pasos.
Hoy en día las organizaciones olvidan las bases y cometen los errores de Israel quedándose con la estructura de la organización y no con el corazón que inicio las organizaciones evangélicas.