Adaptación de la novela De manera fundamental la adaptación de la novela por James Hart, el guionista de Coppola, se hace presente en la narración, ya que el director entabla un lineamiento de respeto por la obra literaria constante. Como se puede apreciar en el documental de la película, La sangre es la vida - Cómo se filmó Drácula (2007), donde desde los mismos inicios del proyecto Coppola al contrario de lo que se estila en la realización cinematográfica, se sumerge junto con el elenco de actores en su hacienda en Napa Valley para ensayar con la novela de Stoker. En el mismo sentido y como novedad en este filme se observa a Drácula como un ángel caído, no tan solo ese demonio insaciable que busca ensombrecer la humanidad. Así bien para entender el método narrativo del director es necesario observar su forma de adaptar la novela y cómo se aproximó a ella. Este nuevo modo de observar al vampiro no gustó a todos los espectadores. En el film no existe un punto de vista concreto, sino varios, y en cualquier caso esa perspectiva múltiple no enriquece la densidad del original stokeriano. Es más: al dotarle de voz propia, la película altera la dimensión que Drácula tiene en el libro (Fernández, 2000, p. 49). Esto habla de una modificación en la adaptación de la novela, la cual si bien se puede adjudicar a interpretaciones donde Stoker construye dicho personaje mediante las voces de los demás, y las acciones del mismo. La literatura se permite una serie de figuras que pueden conformar en un solo párrafo. Lo cierto es que Hart junto a Coppola se esmeraron por apegarse a la obra de Stoker y por supuesto añadieron su propia cuota autoral al traducirla a un lenguaje audiovisual. La innovación frente a las otras versiones de Drácula se centra en la visión renovada del vampiro de la mano del guionista; Coppola se encarga de atender a la fidelidad de la obra literaria pero también otorgándole su propia percepción frente al personaje. Drácula presentado al principio del film como paladín de la Cristiandad, renuncia a la divinidad tras perder a Elisabetta. Cuando la reencuentra convertida en Mina, el vampiro va caminando hacia el perdón divino, que le bendice al final con la ayuda del amor sagrado (Fernández, 2000, p. 76). Para el director es más importante presentar al príncipe rumano como un ángel caído, le da lugar a un Drácula que sufre por el alejamiento del amor; se remarca en la escena donde se entera del casamiento de Mina. Con una gran interpretación de Gary Oldman, acudimos no solo al avance de la historia y la furia desatada del vampiro, sino principalmente a un ser herido que vuelve a recordar cuando aún era hombre y perdió a su amada. Método depurado y estética definida en Coppola Francis Ford Coppola se ocupa de contar una historia de terror en medio de un ambiente digitalizado del cine en los años 90, esta historia se ve apegada al clasicismo audiovisual como un golpe sobre la mesa frente a las innovaciones de la época. Le da a la estructura del filme una serie de líneas subterráneas observando que las referencias que no corresponden al libro en todo caso tienen una revisión de la historia del audiovisual: las sombras medievales como guiño al teatro chino antiguo; las imágenes de Drácula y Mina a modo de cinematógrafo; y la persecución final como en los westerns de otra época. Sin embargo su aporte de mayor relevancia pasa por las novedades en el montaje utilizado para darle un nuevo tinte al cine-vampiro, así como el uso de la yuxtaposición digital para establecer un ritmo. En el mismo camino se encarga de apropiarse de un nuevo Drácula, más humano, con voz y transformación durante la historia. De la mano de Stoker crea un ángel caído que finalmente se ve redimido por su amada, es un nuevo vampiro que nace. Sin embargo su aporte de mayor relevancia pasa por las novedades en el montaje utilizado para darle un nuevo tinte al cine-vampiro, así como el uso de la yuxtaposición digital para establecer un ritmo. En el mismo camino se encarga de apropiarse de un nuevo Drácula, más humano, con voz y transformación durante la historia. De la mano de Stoker crea un ángel caído que finalmente se ve redimido por su amada, es un nuevo vampiro que nace. Sin embargo su aporte de mayor relevancia pasa por las novedades en el montaje utilizado para darle un nuevo tinte al cine-vampiro, así como el uso de la yuxtaposición digital para establecer un ritmo. En el mismo camino se encarga de apropiarse de un nuevo Drácula, más humano, con voz y transformación durante la historia. De la mano de Stoker crea un ángel caído que finalmente se ve redimido por su amada, es un nuevo vampiro que nace.