¿Cómo y sobre qué defecto manifestado durante el día debemos trabajar?
En realidad de verdad, la respuesta es sencilla. Al llegar la noche o la hora de meditación, con el cuerpo relajado, pasamos a practicar el ejercicio retrospectivo sobre los hechos y manifestaciones del ego durante el día. Ya reconstruidos, ordenados y numerados, procederemos al trabajo de comprensión.