Las dinamitas fueron ubicadas a pocos metros del cementerio, algunas se encuentran a escasos seis metros del panteón. Con las explosiones se pretende demoler una mina de piedra que cubre unos 7000 metros cuadrados y después utilizar el material selecto para la reparación de la carretera la Calera la Calamidad.
La gente no está en contra del proyecto carretero, pero tampoco de que dañen las tumbas de nuestros seres queridos, señala el comunitario Julian Guido.