Gracias José Vicente Peñarrubia...
Hay fundamentalmente dos tipos de relativismo:
1. el relativismo epistemológico, y
2. el relativismo moral.
El relativismo epistemológico afirma que no hay verdades absolutas -o que todas las verdades son relativas- porque las verdades dependen de determinadas condiciones.
El relativismo moral afirma que no hay nada bueno o malo en un sentido absoluto porque el bien y el mal dependen de determinadas condiciones.
RELATIVISMO EPISTEMOLÓGICO
• no hay verdades absolutas
• todas las verdades son relativas
• la verdad/las verdades dependen de determinadas condiciones
RELATIVISMO MORAL
• no hay una moral o unos valores absolutos
• no hay nada absolutamente bueno o malo
• el bien y el mal depende de determinadas condiciones
Tanto el relativismo epistemológico como el relativismo moral pueden entenderse en dos sentidos:
1. en sentido radical, o
2. en sentido moderado.
El relativismo radical afirma que:
1. nada es verdadero ni falso, y
2. nada es bueno ni malo.
El relativismo moderado afirma que los juicios o proposiciones en las que se dice de algo que es verdadero/falso o bueno/malo se refieren a determinadas condiciones y, por tanto, son juicios o proposiciones que sólo pueden admitirse pero con la restricción de que dependen de esas condiciones.
El relativismo epistemológico está caracterizado por la fórmula de Protágoras: “el hombre es la medida de todas las cosas”.
Puede entenderse “hombre en dos sentidos:
1. como individuo – y tenemos un relativismo individualista, o
2. como especie – y tenemos un relativismo “específico”.
El relativismo individualista nos lleva a lo que se conoce como “homo mensura”.
El relativismo “específico” es calificado de antropomorfismo.
El relativismo “específico” es calificado de historicismo cuando se consideran las épocas históricas.
Hay quienes consideran que:
1. el relativismo epistemológico surge del escepticismo, y
2. el relativismo moral tiene su génesis en el cinismo.
Para comprender el relativismo hay que saber que se opone a la creencia en lo Absoluto.
Según el Diccionario de las religiones del cardenal Paul Poupard (editorial Herder, 1987), lo Absoluto es Dios y es percibido mediante la adoración.