Un nuevo curso escolar iniciará el lunes 4 de septiembre y enfrentados a difíciles retos, los estudiantes cubanos se preparan para ese inicio. En casa, aún cuando disfrutan de sus vacaciones ya se ajustan viejos uniformes que nuevamente serán utilizados, ayudan a a sus madres a lavarlos, repararlos, poner los botones caídos o zurciendo algún descocido.
Los gastados zapatos se limpian, se arregla la mochila heredada del hermano mayor y se recopilan forros para las libretas y los libros, eso que en su momento repararán para poder utilizarlos con el mismo o más amor que si fueran nuevos. Esos son nuestros estudiantes, nuestro orgullo.
Nuevamente cada mañana asistirán temprano a las aulas, jugarán en los recreos, crearán su futuro con vivencias únicas que atesorarán como recuerdos que los acompañarán toda la vida. Algunos tendrán nuevos maestros pero estos también recibirán su cariño, su respeto. Esos maestros que con el paso del tiempo no serán olvidados y orgullosos los mencionarán en sus historias.