En este mismo programa hemos llegado a la conclusión que la IA ha llegado para quedarse, es posible que estemos ante una cierta burbuja, pero la realidad es que esta nueva tecnología cambiará nuestra manera de relacionarnos con la tecnología, algunos autores la ponen a la misma altura del descubrimiento de la electricidad.
Es tan potente y puede penetrar tanto en nuestras vidas que necesita de un abordaje ético, imagines que una máquina tiene que resolver cuestiones éticas en cuestión de milésimas.
Como publicaba Miguel Ángel Barrio en el País, en 1985, Judith Jarvis Johnson ya estaba pensado en estas cosas. Imaginemos que una persona conduce un coche sin frenos; ante él se bifurca el camino en dos: en el camino de la izquierda hay cinco personas, en el de la derecha sólo hay una. ¿Es lícito matar a una persona para salvar a otras cinco? Vamos con la segunda parte del dilema: un joven acude a una clínica para un chequeo rutinario; en esa clínica hay cinco pacientes esperando trasplantes de órganos. Para poder vivir, dos de ellos necesitan un pulmón, otros dos necesitan sendos riñones y el quinto requiere un corazón. Curiosamente el joven que ha ido a hacerse el chequeo tiene el mismo grupo sanguíneo que ellos, lo que le convierte en el donante idóneo. Ahora repetimos la pregunta: ¿Es lícito matar a una persona para salvar a otras cinco? ¿La IA puede decidir estas cosas? Con Antonio Manuel Liz, catedrático del área de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la ULL.