el alcalde de Béjar, Antonio Cámara, explicaba las circunstancias relativas a esta polémica, a la paralización del proceso de selección en La Covatilla, así como a la situación laboral de dos personas que habrían estado trabajando en la estación de esquí sin relación laboral alguna con el Ayuntamiento. De esta manera, Cámara aclaró que las bases volverán a ser valoradas por los servicios jurídicos municipales para su posterior dictamen, y con respecto a la polémica laboral expuso que una de esas personas estaba subcontratada por otra empresa vinculada a las instalaciones municipales. No obstante, la segunda, en base a un informe solicitado por el regidor bejarano al concejal delegado del área, Javier Garrido (TAB); se trataría de alguien de confianza éste último que le habría estado asesorando sobre la conducción de la máquina pisapistas a otro trabajador municipal y no tendría ningún tipo de vinculación laboral con el Ayuntamiento.
Cámara no descartaría anular la delegación de La Covatilla a Garrido si las explicaciones de éste no fueran convincentes.