Un viejo panadero (Ron Perlman), antiguo militar atormentado por su pasado, ve como su vida cambia cuando su hijo desaparece debido a un negocio turbio. Ahora el panadero debe hacer todo lo posible para encontrarle y proteger a su nieta (Emma Ho) de los sicarios de la mafia enviados a buscarlos por un alijo de drogas desaparecido.