¿Desde cuando los seres humanos miran conscientemente el cielo?¿En qué momento el concepto del tiempo entró a formar parte de la existencia humana?. Aunque tenemos cada vez más evidencias de que muchos lugares sagrados, megalíticos o no, mantienen conexiones celestes o eran directamente observatorios astronómicos relacionados con fines científicos o rituales complejos que somos incapaces de develar; desconocemos el momento preciso en que nuestros lejanos antepasados comenzaron a escrutar el firmamento sobre sus cabezas. Pero sí parece que contamos con tenues pistas sobre la época que empezaron a registrar sus observaciones astronómicas.
Un día perdido en las brumas del tiempo, en torno al año 3.200 a.C., los pastores y agricultores de las remotas islas Orcadas decidieron construir algo grande... Tenían una tecnología de la Edad de Piedra, pero su visión iba milenios por delante. En una suave colina de la planicie de Salisbury, en la región de Wessex (a 130 kilómetros de Londres), se levanta uno de los monumentos megalíticos más impresionantes del mundo: el famoso círculo de STONEHENGE. Se comenzó a construir en torno al 3000 a.C. y fue remodelado continuamente durante generaciones. STONEHENGE y el paisaje que lo rodea cautivan nuestra imaginación y generan multitud de preguntas: ¿Cuál era la función de este monumento, y quién lo construyó? ¿De dónde llegaron las piedras? ¿Se edificó en una sola fase o en varias?
El círculo de piedra de STONEHENGE, es, sin duda alguna, uno de los monumentos megalíticos más famosos del mundo. Muchas teorías se han escrito respecto a su función, por ejemplo se ha supuesto que en el lugar se llevaban a cabo algún tipo de ceremonias, aunque la hipótesis más aceptada es la que postula que este antiguo henge se utilizó como un gigantesco calendario dada su alineación con los solsticios. Continuando así, con el Ciclo Grandes Monumentos de la Humanidad nuestro historia se refiere hoy a los inventores del tiempo y este mágico y majestuoso círculo de Piedras.