Listen

Description

Cuando un artista está a punto de salir al escenario dice que siente mariposas en el estómago. En vez de asustarse, interpreta esta fuerte activación física como una señal positiva: el público que espera al otro lado del telón espera disfrutar de una agradable velada y el artista, con enorme respeto y sentido de responsabilidad, quiere responder a esa expectativa.
Lo que el artista experimenta es ansiedad. Y, como hemos comprobado, la ansiedad es un recurso útil de nuestro organismo que nos activa ante una situación novedosa o imprevisible. Es como si todo nuestro cuerpo nos recordara: “Atento, estás entrando en un terreno desconocido que exige toda tu atención y tu mejor versión”. El problema es que la ansiedad va acompañada de una importante activación fisiológica que a menudo puede resultar desagradable: se nos acelera el corazón, sentimos mucho calor en las mejillas, nos sudan las manos, se desajustan los esfínteres… Por eso, frecuentemente preferimos anestesiar esta sensación con sustancias (como el alcohol, pastillas, comida…) o con actividades que “nos evadan”, perdiéndonos la información tan importante que la sensación de ansiedad trata de transmitirnos.