Me viene a la mente aquella anécdota de aquel agricultor que escribió el siguiente anuncio por palabras: “Joven agricultor desea establecer relaciones con una mujer dedicada a la agricultura y que posea un buen tractor. Manden foto del tractor”.
Evidentemente es una exageración, pero tiene su parte de realidad cuando comprobamos que, rota cualquier relación: sentimental, fraternal, parental, de amistad,…; afloran la enemistad, se retira la palabra, la codicia repunta e, incluso el odio hace su aparición manifestándose con crueldad.