“Mayo marcea”, continuaríamos. Damos por sentado que si hace buen tiempo en marzo tenemos que pagar con mal tiempo en mayo. Es la compensación. En esta vida no se puede concebir el disfrute sin pensar que nos pasará factura, tarde o temprano, en forma de desgracia. La vida es un vadear entre momentos buenos y malos, pero de ahí a pensar que tiene que existir una contraprestación creo que es un poco injusto. El hoy es el hoy con sus peculiaridades, mañana no sabemos lo que nos deparará.