Listen

Description

Son muchas las personas, especialmente mujeres, que dedican la mayor parte del día a cuidar de un familiar enfermo o anciano. Cuando la situación se prolonga durante meses o años, es común que el cuidador termine física y emocionalmente agotado.
El cuidador llega a esta situación porque durante mucho tiempo se ha dicho a sí mismo algunos de estos mensajes equivocados: “Es egoísta cuidar de mí mismo y atender mis necesidades”. “No me hace falta pedir ayuda para cuidar. Yo puedo con todo”. “Yo soy el único responsable del bienestar de mi familiar con dependencia”. “Si yo no hago las tareas que hay que hacer, nadie las hará”. “Nadie cuida tan bien de mi familiar como yo mismo”.