En una serie de televisión, uno de los protagonistas, después de superar muchas dificultades, le confiesa a su padre: «Hay veces que siento que no es suficiente». El padre le responde: «Eres más que suficiente. Tú eres perfecto, para mí y para mamá. Y si no lo eres para alguien, ese es su problema». La respuesta del hijo nos hace reflexionar: «¿Y si ese alguien soy yo?»