Tranquilos. No voy a hablar de fútbol, aunque me guste. Vamos a hablar de las zancadillas. Aunque ahora con esto del VAR parece que no se escapa nadie de que le piten penalti, pero aún así, parece que se siguen poniendo zancadillas.
Zancadilla, dice el diccionario, es “la acción de cruzar alguien su pierna por entre las de otra persona para hacerla perder el equilibrio y caer”. En sentido figurado sería todo aquello que hacemos para derribar, menospreciar, hacer arrastrarse a alguien por envidia o competencia en el trabajo o en la vida.