Prédica basada en 2 Timoteo 2:4
4-Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.
¿Quién es el que nos tomó, el que nos salvó?
Somos soldados de Cristos y estamos en el campo de batalla, hacer guerra contra el enemigo.