Podemos encontrar un secreto de la humildad en la palabra ékev ya que también se traduce como “talón”, la parte más inferior del cuerpo humano que está en contacto directo con el suelo. Los pies nos sirven para recorrer nuestro camino. Somos bendecidos con la humildad para seguir al Creador esta semana, pisarle los talones, confiando de corazón en que estamos siendo llevados a una vida de bendiciones. Conectarnos con el “talón” nos permite sentir admiración por el universo, lo cual elimina nuestra resistencia a ser humildes. Esta admiración nos permite ver los regalos que hemos recibido y las muchas veces que hemos tenido una segunda oportunidad. Moshé nos inspira a seguir el camino del amor por el Creador con humildad. Todo lo que necesitamos es una mente y un corazón dispuestos. El Creador promete que si actuamos con amor hacia nuestro prójimo, entonces podremos tener todo lo bueno de este mundo. El amor regresa a nosotros y nos da protección y bendiciones. Si escuchamos al Creador y elegimos seguir el camino de la generosidad, las bendiciones vendrán a nosotros.