Elohim proclama las Diez palabras, mandando al pueblo de Israel a creer en Elohim, no adorar ídolos o mencionar el nombre de Elohim en vano, observar el Shabat, honrar padre y madre, no matar, no cometer adulterio, no robar, no dar falso testimonio ni desear la propiedad del prójimo. La gente dice a Moshe que la revelación es demasiado fuerte para soportarla, rogándole que reciba la Torá de Elohim y luego la transmita a ellos.