Elohim manda a Noaj, la única persona justa en un mundo consumido por la violencia y la corrupción, a construir una teivá ("Arca"), recubierta de brea en su interior y exterior. Un gran diluvio, dice Elohim, eliminará toda vida de la faz de la tierra; pero el arca flotará en el agua, resguardando a Noaj y a su familia, junto a dos miembros (macho y hembra) de cada especie animal.
Lluvia cae por 40 días y noches, y las aguas fluyen por 150 días más antes de comenzar a retroceder. El arca se reposa sobre el Monte Ararat, y desde su ventana, Noaj envía un cuervo, y luego una serie de palomas, "para ver si las aguas se fueron de la faz de la tierra".