Yosef, aún desde su estado de esclavo se tornó en gobernador de Egipto y usó sus cualidades humanas para el bien de la humanidad, a fin de sacar el mundo del hambre. A pesar de la separación y aislamiento conservó intacta su identidad. Yosef logró que sus hermanos trajeran a Binyamin a Egipto en contra de la resistencia inicial de Yaacov, reteniéndolo luego como rehén. Sus hermanos intercedieron por él y Yehudá hasta ofreció quedarse preso en lugar de Binyamín. En ese momento Yosef revela su identidad. Binyamín era el hermano favorito de Yosef, eran hijos de la misma madre Rajel.