El primer mandamiento (mitzváh) que Adonay le entregó a los hebreos para que se destacaran como pueblo escogido fue el de Rosh Jodesh, traducido como “Cabeza de Mes“, “Nuevo Mes” o “Luna Nueva“.
De ese modo, el mes del Aviv, (cf. 13:4), quedó establecido por Adonay como el primero de los meses del año hebreo. Desde entonces, los israelitas tendrían una responsabilidad nacional de contar los meses y de crear un calendario que estuviese basado en el año lunar según la visión mesiánica que YHVH ahora les otorgaba.
Ese mes coincide más o menos con la última mitad de marzo y la primera mitad de abril, según el calendario romano. La palabra aviv [Dicc. Strong H24] significa “espigas verdes”. En la Edad Media tomó el significado de “primavera” y así es usada en el hebreo moderno. En el mes de las espigas verdes, el de la primavera, el pueblo de Israel salió de Egipto. Es el mes de la redención.
Este mes también tiene el nombre babilónico de Nisán (cf. Nehemías 2:1; Ester 3:7), nombre con el que se lo ha llamado después del regreso del cautiverio en Babilonia y Persia hasta hoy.