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Description

Tras el cautiverio de Babilonia, Nabucondonosor permitió a algunos judíos quedarse en Jerusalén, y de entre éstos fue Guedália quien se erigió como gobernante. Fue entonces cuando el rey de los amonitas envió un sicario para asesinarlo. A él y a muchos judíos más, además de la guarda caldea. Los judíos temiendo represalias del rey de Babilonia huyeron a Egipto.