La Navidad en la que me regalaron ese calendario de adviento... un niño de 9 años como yo no podía sospechar que me ayudaría a resolver el brutal asesinato de tres niños de mi vecindario, hallados muertos y apilados en una tubería de drenaje.
Tenía que saber qué era lo que estaba secuestrando de sus camas y asesinando a niños cada víspera de Navidad... porque se estaba acercando.