Charlie Watts nunca fue el baterista más ostentoso. No era conocido por frenéticos o explosivos solos, él fue el sutil y estoico latido de los Rolling Stones por casi 60 años.
Aficionado del jazz, se enamoró de la batería después de escuchar a Chico Hamilton tocando las escobillas en Walking Shoes, y fue introducido en las oscuras artes del rock 'n' roll por Mick Jagger y Keith Richards a principios de los 60.
"Charlie Watts me da la libertad de volar en el escenario", comentó en alguna entrevista Keith Richards.
Watts, quien falleció el pasado 24 de agosto a los 80 años ayudó a la banda a convertirse, junto a The Beatles, en uno de los símbolos del rock.
Hoy escucharemos del legendario grupo Rolling Stones Simpatía por el diablo.