Algunas investigaciones han llegado a la conclusión de que escuchar composiciones del músico austriaco Wolfgang Amadeus Mozart, quien nació un día como hoy en 1756, acelera el desarrollo temprano de ciertas cualidades cognitivas.
Esta hipótesis con muchos defensores y detractores se empezó a fraguar en 1991, cuando el otorrinolaringólogo e investigador francés Alfred A. Tomatis propuso un procedimiento terapéutico que utiliza música durante las sesiones de terapia con los pacientes, basándose en la idea de que la obra de Mozart podía estimular el oído y el sistema nervioso para integrar aspectos diversos del desarrollo y el comportamiento humano.
Años después, en 1993, la psicóloga Francesa Rauscher, de la Universidad de California, describió en el artículo Music and Spacial Task Performance, publicado en la revista Nature, los efectos positivos en pruebas de razonamiento espacio-temporal que se observaron en 36 estudiantes que escucharon durante 10 minutos la sonata para dos pianos en re mayor KV 448 de Mozart. Los investigadores encontraron que los alumnos que la habían escuchado obtuvieron puntuaciones más altas.
Hoy, recodando el nacimiento el este genio compositor, escucharemos el 1er movimiento de la Sonata para dos pianos en Re mayor K 448 interpretada por Marta Argerich y Daniel Barenboi