Heitor Villalobos, compositor brasileño, cierta vez afirmó con notable agudeza que su primer profesor de armonía fue “un mapa de Brasil”. Su música refleja de manera sin igual la extraordinaria diversidad cultural de su país, su gente, sus paisajes, topografía y tradiciones.
Este extraordinario músico, quien murió un 17 de noviembre, cultivó todos los géneros concebibles y aunque experimentaba curiosidad por las tendencias clásica europeas, se sentía continuamente atraído por la música folklórica y popular de su patria. Así, encontró un modo de combinar su gusto por lo europeo con los sonidos, temas y sentimientos de Brasil.
La Bachiana 5, que escucharemos hoy en la voz de Barbara Hannigan acompañada de los violoncellos de la Orquesta Sinfónica de Gothenburg, fue compuesta entre 1938 y 1945, y según el compositor “representa un ritmo característico y notablemente parecido al de las emboladas, curiosas melodías del interior de Brasil”, y añade Villalobos “la melodía de esta bachiana evoca los pájaros de mi país”.