Esta semana que la dedicamos a las músicas de América hablaremos de Modesta Bor. Compositora venezolana, tuvo una vida signada por una lucha constante y triunfo sobre adversidades. Siendo muy joven inició sus estudios musicales y ya para 1942 se traslado a Caracas, donde pasó a formar parte de la generación de grandes músicos nacionalistas bajo la guía del maestro Vicente Emilio Sojo, en la Escuela de Santa Capilla.
En 1951 un halo fatal del destino le impidió cumplir su sueño de ser pianista solista; sufrió el síndrome Guillain-Barré, que le produjo una parálisis generalizada que deformó sus manos. Pese a esto, logró superar la enfermedad con tenacidad y desarrollar una carrera como compositora que le condujo a ser la primera latinoamericana en graduarse con honores en el Conservatorio Tchaikowsky en Moscú, de la mano del célebre compositor Aram Kachaturián. Una anécdota acerca de este último músico señala que no aceptaba a mujeres en sus clases, pero quedó impactado por el talento de Bor al escucharla interpretar en el piano la obra de su autoría: Concierto para viola y orquesta.
A continuación escucharemos la Suite Criolla para piano de Modesta Bor interpretada por el joven venezolano Federico Dávila Miliani.