En la América hispanohablante, al igual que en España, los villancicos constituyen una parte importante de las festividades de Navidad.
La influencia musical de los esclavos negros traídos de Africa Occidental al Nuevo Mundo se puede ver claramente en muchos de esos villancicos. A diferencia de la mayoría de las obras vocales, los villancicos de negros no están escritos en español, sino en un dialecto "Afro-Español", un lenguaje que de alguna forma se asemeja al Español; sin embargo, la letra "r" es cambiada por "l", y la "ll" por "y", generando una vocalización parecida al lenguaje nativo de Guinea.
Hoy, iniciando diciembre escucharemos dos villancicos negros. El primero Tambalagumba de Juan Gutiérrez de Padilla, interpretado por la agrupación Ars Longa de La Habana dirigido por Teresa Paz. Le sigue Túrulu Neglo, Villancico Anónimo de Negrillos interpretado por el conjunto vocal Ars Nova junto a Syntagma Musicum dirigido por Magda Zalles.