La vida de Robert Schumann, compositor alemán que nació un 8 de junio hace 211 años, estuvo tan caracterizada por la tristeza y el sufrimiento patológico como por el júbilo, el amor y la belleza.
Fue un artista muy complejo y lleno de contradicciones. Dotado de infinitos dones creativos vio truncada su trayectoria pianística al lesionarse un dedo muy joven y con los años la enfermedad mental que lo acompañó hasta su muerte muy probablemente hoy de diagnosticaría como trastorno bipolar.
Un hombre que al final ya no pudo soportar el peso de las demoníacas melodías que tenía en la cabeza. Un hombre que se lanzó de cabeza al Rin con 44 años y que murió en un manicomio dos años después.
Demasiada vida – y demasiada muerte- para resumirse en unos minutos de música…
Sin embargo, esta Canción de la tarde que escucharemos a continuación de manos de Adam Golka, concentra en parte el espíritu de este compositor.