Hace 8 años se publicó una noticia sobre un club de rock en un manicomio en San Petesburgo.
El manicomio número 5 en Rusia mostraba su propio club de rock llamado 'ZvukoZona' ('Zona sonora'). Esta iniciativa relacionada con el uso de terapia musical, buscaba dar un alivio a enfermos de neurosis, fobias y esquizofrenia y ayudarlos a readaptarse socialmente.
La administración del hospital dispuso una habitación y los instrumentos necesarios para ensayar y dar rienda suelta a la creatividad de los rockers, siendo para muchos la primera vez que tenían un instrumento musical en sus manos.
La tarea más importante de esta terapia fue abrir un cauce a las emociones de los pacientes, permitir que se descargaran en los ensayos y conciertos. Además, enfrentarse y superar el estrés de una presentación pública.
Hoy escucharemos, a propósito de los beneficios de este género musical un reinterpretación del Presto de El Verano de la obra Las cuatros estaciones de Antonio Vivaldi, en guitarra eléctrica de manos de Laura Lāce.